Supongo que de esto trata el yoga, de mantener la calma en los momentos complejos y difíciles, de no dejar que el ruido exterior perturbe nuestro interior, y conectar mente, cuerpo y espíritu.
"Santiago Ramón y Cajal describió una vez las neuronas como
“las misteriosas mariposas del alma, cuyo batir de alas quién sabe si
esclarecerá algún día el secreto de la vida mental”. Más de un siglo después,
esa intuición poética resuena con una fuerza asombrosa en los laboratorios más
avanzados del mundo. Hoy, la neurociencia no solo observa el aleteo de esas
mariposas, sino que está empezando a traducir su lenguaje".
PODRÍA SER en cualquier lugar
y el milagro quedaría oculto.
Pero sucede todo justo aquí.
Vuela una abeja cerca de unas flores
y despacio recoge el néctar.
Sopla el viento con suavidad
y a todos los que estamos bajo él
ofrece luz el sol
y vida.
Sale agua de la fuente.
A unos metros de nosotros
duerme una niña en brazos de su padre.
Y todo sucede aquí,
justo aquí.
V´ctor Herrero de Miguel (Lo que busca la Abeja)
Dulce Chacón
Hoy vuelo bajo y
no digo ni una palabra,
dejo que todos los vudúes de la ambición duerman.
El mundo sigue su curso, como debe ser:
las abejas zumban levemente en el jardín,
los peces saltan, los mosquitos son devorados.
Y así sucesivamente.
Pero me tomo el día libre.
Silencio absoluto.
Apenas me muevo, aunque en realidad estoy recorriendo
una distancia enorme.
Quietud. Una de las puertas
del templo.
Mary Oliver
Comienza el mes de febrero, y ya media el invierno, un invierno particularmente frío, lluvioso y ventoso... como los de antaño, aunque mis mayores dicen que ni aún así se le parece.
Marta López Vilar (El Gran Bosque)
Se apagaron las luces, aunque aún parecen brillar en la retina reteniendo los momentos vacacionales vividos y atesorados. Doce días ya desde que iniciamos el nuevo calendario y enero marcha con pasos firmes.
Todo está en silencio a estas horas de la noche, me gusta venir a este solitario rincón mientras saboreo una infusión caliente y pienso qué puedo desgranar en este espacio en blanco.
quiero volver a Italia", o: "El año que hoy empieza
tengo que aprovecharlo; con un poco de suerte
acabaré mi libro", y también: "Cuando crezca
mi hijo, ¿qué haré yo sin el don de su infancia?".
Pero el verano próximo, en verdad, ya ha pasado;
terminaste hace muchos años el libro aquel
en el que ahora trabajas; tu hijo se hizo un hombre
y siguió su camino, lejos de ti. Los días
que vendrán ya vinieron. Y luego cae la noche.
A la vez respiramos la luz y la ceniza.
Principio y fin habitan en el mismo relámpago.