No, no me he olvidado de coser, de dar puntadas; el dedal encaja perfectamente en mi dedo, los hilos están perfectamente ordenados por colores... Por fin he sacado unos ratos para sacar del rincón del olvido a mi querida máquina de coser.
Ya no tengo que preocuparme de los vestidos de los niños en los festivales del colegio. Esa fue la excusa principal para regalarme la máquina de coser.
Ahora preparo otras labores.
Patrones cortados, telas y cintas elegidas. Todo está dispuesto, sólo faltan manos a la obra.
¿Corté el hilo
o simplemente lo solté?
¡Se sueltan tantas cosas!
Y ¡hace tanto tiempo! El aire
se entumeció. ¿O fue la mano?
Quedó en suspenso,creo, suspendida.
No sé si lo recuerdo. ¡Inventamos
tantas cosas!
Chantal Maillard (Hilos)
¡Feliz semana, feliz diciembre!




