En un mundo primero, ¿cómo surgió la rosa?
¿Cómo, el sesgo de luz igual y permanente?
Indagamos el arte y la materia,
de Leonardo, su alto privilegio,
alojado lo bello entre los números.
Una sonrisa extraña nos acoge
y, enigmática, invita desde el cuadro
como supremo don de lo inasible.
La inexplicable aurora de las épocas,
inquieta y maltratada, nos cautiva
ante la nada oscura y el vacío.
Confia sin temor, es la llamada
de quien hizo posible la belleza.
La Gioconda o La Mona Lisa (Leonardo da Vinci)

