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sábado, 21 de marzo de 2026

P de poesía, p de primavera...

 


Recien estrenada la primavera, se ha presentado regalándome un día de lluvia serena, sosegada... esa lluvia que apenas hace ruido y que cae apacible, como una caricia suave y silenciosa.


   La Lluvia de Federico García Lorca , así es como me gusta que llueva en primavera.

 


Adoro los días de lluvia en primavera, la tierra huele a limpio y cada gota ayuda a florecer la esperanza, ¨¿Cómo sería la lluvia si no fuera su nombre?¨



Ya ha dejado de llover y un tímido rayo de sol asoma tímidamente entre las nubes, hoy es sábado y parece ser que se celebra en el día de la poesía. Lluvia y primavera suelen ser temas muy poéticos, pienso, mientras busco un poema con el que homenajear a este día...


 Tarea inconmensurable porque me resulta muy difícil elegir un poema... ni siquiera voy a abrir un libro y que transcribir el que salga... o sí


Sale caro, señores, ser poeta.
La gente va y se acuesta tan tranquila
—que después del trabajo da buen sueño—.
Trabajo como esclavo llego a casa,
me siento ante la mesa sin cocina,
me pongo a meditar lo que sucede.
La duda me acribilla todo espanta;
comienzo a ser comida por las sombras
las horas se me pasan sin bostezo
el dormir se me asusta se me huye
—escribiendo me da la madrugada—.
Y luego los amigos me organizan recitales,
a los que acudo y leo como tonta,
y la gente no sabe de esto nada.
Que me dejo la linfa en lo que escribo,
me caigo de la rama de la rima
asalto las trincheras de la angustia
me nombran su héroe los fantasmas,
me cuesta respirar cuando termino.
Sale caro señores ser poeta.

Gloria Fuertes


¡Feliz Día de la Poesía!

¡Feliz primavera!


sábado, 22 de abril de 2023

"Abril... lluvias mil"

 

Abril es conocido como uno de los meses más lluviosos del año, la sabiduría popular así lo transmite.


Estamos teniendo un exceso de "buen tiempo"; suelo dejarme llevar por la costumbre de calificar "mal tiempo" cuando el frío, el viento, la lluvia, los días grises en invierno o en cualquier estación del año acaecen.


 Y considero "un tiempo espléndido" cuando el día es soleado, templado, cuando el cielo azul es casi transparente, hace calor y disfruto de los  eventos  sin tener que pensar en las condiciones meteorológicas adversas.


Si medito en la falta de lluvia y en todas las consecuencias que ello trae consigo, afirmaré rotundamente que este mes de abril, y desde hace bastantes meses, estamos tiendo un "mal tiempo", un tiempo muy adverso...

 Y hoy, día internacional de la Madre Tierra, la lluvia ha asomado tímida y pausadamente, casi desapercibida, como no queriendo molestar.


 Y yo la sigo invitando a que aparezca con todo  su esplendor primaveral para que alivie la sed de la Madre Tierra... ¡Qué llueva, qué llueva...!




Casa en el árbol

En la copa de un árbol construiré nuestra casa,
con tablones y clavos e ilusión y un martillo
alzaré entre las ramas suelos, techos, paredes,
cuartos en espiral, secretos pasadizos
donde obra el azar el don de los encuentros
y de pronto amanece si me miras al fondo
por donde el viento corre a refugiarse,
madera en la madera, crujen las estaciones,
pasan a visitarnos los amigos,
huele a café, huele al árbol en que nos acogemos,
al rumor de las hojas, a la tierra
donde brota su impulso, su sed de los espacios,
se siente allí el verdor de las promesas,
casa y árbol fundidos, una sola criatura,
se es feliz de algún modo impreciso y vital,
con los años al árbol le van creciendo ramas,
gana cuerpo, se inclina hacia las nubes
y de pronto la casa ha ascendido unos metros
y hasta el aire es más puro, más ancho el horizonte,
las estrellas fugaces proliferan, ahora
vigila la espesura, hay luz en la ventana,
a cubierto de todo, suspendida,
luz de hogar en la noche, resplandor,
y una escala de cuerda entre las ramas,
si subes por la escala no hay retorno,
en la cima del viento hallarás nuestra casa.

Eduardo García (La lluvia en el desierto)







miércoles, 1 de abril de 2020

LA VENTANA


Parece que el invierno ha regresado, incluso ha nevado esta noche.
Marzo se despide con su traje invernal.


El tiempo nos invita a quedarnos en casa y contemplar la lluvia tras los cristales. Es agradable ver la lluvia caer. 


En las tardes de marzo, cuando nada
queda ya en mi ciudad que recuerde el invierno
y una dulce  pereza invade el ánimo
dispuesto a la indolencia,
es hermoso mirar por la ventana
mientras se oye una música,
ver las horas pasar, ver cómo el tiempo
fluye y va declinando poco a poco
la luz crepuscular. Ningún cuidado
nos turba el corazón y nos ocupan
pensamientos amables, acaso vagamente
melancólicos.


Llegan
las sombras a las calles y a la estancia
en la ue, en paz, a solas, nos sentimos
tal vez casi dichosos. En el cielo
se apaga el sol, y luego,, muy despacio,
la noche va encendiendo las estrellas.

La ventana (Eloy Sánchez Rosillo)


¡Bienvenido abril!


miércoles, 24 de julio de 2019

LLUVIA DE VERANO


Una de las cosas que más me agrada del verano es que la naturaleza me regale un rato de lluvia. 


No me importa interrumpir un café, un té o una conversación si quien me acompaña se viene conmigo a bailar bajo la lluvia.



Como buena pluviófila que soy,  adoro el sonido de la lluvia caer entre las verdes hojas de los árboles, observar las pequeñas gotas que resbalan en los pétalos de las flores y oler el  aroma tan característico a tierra mojada.



Por cierto, ese olor se llama "geosmina", lo he aprendido en el blog de María.


¡Vale! Ya sé que la lluvia no es del todo grata para todos; dicen, que después de la tormenta viene la calma... 


"Al fin cayó una gota y despertó

de la tierra agostada y polvorienta
algo más que ese olor indescriptible
y dulce de la lluvia. "

La tormenta de Andrés Trapiello(fragmento)


¡Os deseo unos felices ratos de lluvia!

martes, 26 de marzo de 2019

LA SOLEDAD DE LA PRIMAVERA


La primavera ha empezado su viaje, va ligera despertando con su verde manto, las silentes semillas que al invierno no le ha dado tiempo a tratar.


La primavera recorre sola su camino. 

el otoño ha dejado la huella que el ausente invierno no ha borrado. Es por eso que la primavera va deprisa, triste y sola... sin el mágico sonido de la lluvia que acompañe sus pasos

¿Qué dirá el verano?


Desde aquí invoco a la lluvia: qué llueva, qué llueva, qué el agua acompañe a la triste y solitaria primavera.
 


La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje. .. 


Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena,
tristeza resignada de cosa irrealizable,
tengo en el horizonte un lucero encendido
y el corazón me impide que corra a contemplarte.


¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman
y eres sobre el piano dulzura emocionante;
das al alma las mismas nieblas y resonancias
que pones en el alma dormida del paisaje!


Federico Gª Lorca (fragmentos del poema La lluvia)

jueves, 15 de marzo de 2018

LA LLUVIA


   


También la lluvia cede al desaliento,
se demora en sí misma, se derrumba
en bautismo, moja tus labios, huele
a patio de colegio o la ternura
de sábanas recién planchadas
que palpitan.

Feliz el que regresa a su casa despacio,
distraído, a lo suyo, ni triste ni contento,
cuando una lluvia amiga le despierta de pronto
voces perdidas, gestos que el olvido
avariento atesora.


                           Y le moja los labios,
le limpia de tinieblas la mirada,
una ola muy honda le sube por las venas,
le deposita en brazos de una nube
y queda en paz con todos
y dice sí a la vida.

Eduardo García (La lluvia en el desierto. Poesía completa)
Ya sé que estamos cansados de la lluvia, del agua; pero los embalses que conozco aún están por debajo de la mitad de su capacidad a pesar de todo lo que ha nevado y ha llovido. Os dejo unas imágenes del embalse La Aceña, en Peguerinos (Ávila)

Espero que pueda llenarse como en la última foto.
 


viernes, 2 de marzo de 2018

BAJO LA LLUVIA






Anochece y la lluvia se asoma mansamente;
algunos transeúntes caminan con premura.
El agua sobre el rostro resbalaba
con disfrute de alivio y sensación primera.
Todo el afán del día ronda en el pensamiento:
los pequeños oficios cotidianos,
los pesares y cuanto nos desmiente;
finalmente Lucrecio me redime,
tenaz y obsesionado por los átomos.


Muchas cosas,, y ¿cuál la verdadera?
Aprieto el paso. El agua es aguacero
y mis viejos zapatos se resienten.
Creo oir una voz que reclama;
el manto de la lluvia se interpone
como una densa niebla, no deja ver a nadie.
¿Podría ser Lucrecio, su materia girando?
¿Será la voz de agua o mi hablar solo?



Las luces de los coches, vacilantes, orientan.
Se oyen gritos lejanos; solitaria la calle.
Tan solo yo calándome los huesos.


 Dionisia García (Atarcede despacio. Poesía completa 1976-2017)



Estoy siendo feliz, me encuentro físicamente bien, soy pluviófila 
¡Feliz viernes!

viernes, 17 de noviembre de 2017

LA LLUVIA






Echo de menos los cielos grises del otoño.





Asomarme a la ventana y ver la lluvia que limpia el aire.




Viajar en tren una tarde de lluvia.




Y reencontrarme para bailar al ritmo de la lluvia que cae sigilosamente.





¡Feliz fin de semana!