Últimos días de agosto, se percibe cierto aire de despedida; parece que el sol ha amainado un poco y la luz comienza a ser más tenue. Avanza la cuenta atrás hacia el otoño.
Detrás de la iglesia, por la puerta que llamamos de poniente hay una pequeña heladería, "la Valenciana", con buenos y deliciosos helados y además buen café, un pequeño rincón muy apetecible.
No se trata solo de caminar, sino de volver a mirar cada
rincón y descubrir detalles que quizá estaban ahí desde siempre. Y después de
un verano con un calor sofocante, poder salir a caminar tranquilamente estos
últimos días ha sido un bello colofón a mi estancia en el pueblo.
Bien, la verdad es que en unas horas comienzan la Feria, y el primer fin de semana de septiembre es la fiesta del pimiento con el pisto más grande del mundo...
León Felipe































