jueves, 30 de abril de 2026

UNA MIRADA DIFERENTE


 

 Ahora que la primavera luce en todo su esplendor, que las florecillas silvestres inundan los campos con una intensa melodía de colores, que los días alargan la luz como si no hubiera un mañana, que la alegría y el jolgorio nos invitan a estar en fiesta continua… parece que hay que florecer, aprovechar la energía del sol y bailar al ritmo presto que nos marca esta estación.

Todas las épocas tienen su encanto y además son precisas y necesarias, aunque andan las estaciones un poco locas y fuera de control, como el mundo; soy alma de otoño y mi florecimiento interior se produce a comienzos de octubre, eso no quiere decir que ahora no florezca... siento que me voy desconectando de la primavera para "hibernar " en verano.

Y despertar al comenzar los primeros fríos, como aparece esta bella y elegante flor, el ciclamen, delicada flor cuyos pétalos asemejan las alas de un hada, quizás porque posee el arte de andar de puntas, y danza, danza al son del viento otoñal con disciplina, belleza y dedicación. Suena el “vals de las flores”, celebrando la belleza, mejor melodía no la pueda acompañar.     

Sin embargo, la música que acompañan estas letras añorando a mi querido otoño es “otra mirada diferente”. Viviré la primavera con alegría, abrazando mi propio ritmo, pausado y otoñal, pensando que las semillas que ahora siembro, serán mis frutos que recolectaré entonces.

Que la melodía del alma guíe nuestros pasos hasta que llegue el momento de bailar ese vals de las flores.


Propuesta del mes de abril de nuestra querida Ginebra en su  BLOG: Música y flores 


miércoles, 15 de abril de 2026

Las Puertas

 




¿Acaso no es prisión
una puerta
que sólo pueda abrirse
desde fuera?

¿Y no es más cierto
que también es prisión
poder abrirla sólo
desde dentro?

Y más,
poder salir y entrar,
dejarla abierta,
salir y entrar,
dejarla abierta

Dulce Chacón


Me doy cuenta de que las fotografías más recurrentes en mi blog son imágenes de ventanas, puertas y caminos. Me considero una mujer ventanera, parafraseando a una de mis escritoras favoritas, un universo entero por observar y contemplar a través de una ventana.


 Considero que la vida es un largo camino por descubrir, recorrer y transitar, cada cual, el suyo.  


El poema de Dulce Chacón me hizo pensar sobre mi gusto por las puertas; prefiero las puertas abiertas a las puertas cerradas a cal y canto. Quizás, lo  más sensato es dejarlas entrabiertas...


Supongo que hay que ser cuidadoso con  todo lo que entra por la puerta; en otras ocasiones, es preciso atreverse a cruzar el umbral para descubrir otras estancias... 


Quizás sea todo cuestión de un interno equilibrio entre saber cuidar lo sagrado y tener el suficiente coraje para explorar lo novedoso. Crucial el discernimiento...

Pero hoy:



Hoy vuelo bajo y
no digo ni una palabra,
dejo que todos los vudúes de la ambición duerman.

El mundo sigue su curso, como debe ser:
las abejas zumban levemente en el jardín,
los peces saltan, los mosquitos son devorados.
Y así sucesivamente.

Pero me tomo el día libre.
Silencio absoluto.
Apenas me muevo, aunque en realidad estoy recorriendo
una distancia enorme.

Quietud. Una de las puertas
del templo.

Mary Oliver


¡Feliz primavera!

sábado, 21 de marzo de 2026

P de poesía, p de primavera...

 


Recien estrenada la primavera, se ha presentado regalándome un día de lluvia serena, sosegada... esa lluvia que apenas hace ruido y que cae apacible, como una caricia suave y silenciosa.


   La Lluvia de Federico García Lorca , así es como me gusta que llueva en primavera.

 


Adoro los días de lluvia en primavera, la tierra huele a limpio y cada gota ayuda a florecer la esperanza, ¨¿Cómo sería la lluvia si no fuera su nombre?¨



Ya ha dejado de llover y un tímido rayo de sol asoma tímidamente entre las nubes, hoy es sábado y parece ser que se celebra en el día de la poesía. Lluvia y primavera suelen ser temas muy poéticos, pienso, mientras busco un poema con el que homenajear a este día...


 Tarea inconmensurable porque me resulta muy difícil elegir un poema... ni siquiera voy a abrir un libro y que transcribir el que salga... o sí


Sale caro, señores, ser poeta.
La gente va y se acuesta tan tranquila
—que después del trabajo da buen sueño—.
Trabajo como esclavo llego a casa,
me siento ante la mesa sin cocina,
me pongo a meditar lo que sucede.
La duda me acribilla todo espanta;
comienzo a ser comida por las sombras
las horas se me pasan sin bostezo
el dormir se me asusta se me huye
—escribiendo me da la madrugada—.
Y luego los amigos me organizan recitales,
a los que acudo y leo como tonta,
y la gente no sabe de esto nada.
Que me dejo la linfa en lo que escribo,
me caigo de la rama de la rima
asalto las trincheras de la angustia
me nombran su héroe los fantasmas,
me cuesta respirar cuando termino.
Sale caro señores ser poeta.

Gloria Fuertes


¡Feliz Día de la Poesía!

¡Feliz primavera!


domingo, 8 de marzo de 2026

Sí a la Paz

 


Rawan Anani  (artista palestina)


LA REBELIÓN

No me impongas el silencio
Tengo una historia que contar
Quítame esta cadena de los pies
Mi corazón se agita por una pasión

Ven, hombre, egoísta, ven
Abre las rejas de esta jaula
Me hiciste prisionera de por vida
Libérame para mi último vuelo

Soy ese pájaro
Que desde hace tiempo sueña con volar
Mi canto se hizo suspiro
En mi apesadumbrado corazón
Mis días huyeron en lamentos

No me impongas el silencio
Debo revelar mi secreto
Hacer oír a todo el mundo
El eco fulminante de mi poema

Ven a abrir la reja, para que vuele
Al cielo límpido de la poesía
Si me dejas volar
Seré una flor
En el jardín de la poesía

Mis labios se impregnan del azúcar de tu beso
Mi cuerpo retiene el olor de tu cuerpo

Mi mirada arroja sus chispas contenidas
Y mi corazón canta su dolor sangriento

Hombre egoísta
No digas:
Tu poesía es una vergüenza

El espacio de una jaula es estrecho
Para el alma tomada de pasión
No digas que mi poesía es sólo pecado

Dame el vino de este pecado y esta vergüenza
Y te dejaré el paraíso
Sus vírgenes y sus fuentes
Alójame en un rincón del infierno

Un libro, un lugar tranquilo, un poema, un silencio
Bastan para embriagarme de vida
No siento pena si el paraíso se me escapa
Otro paraíso también eterno habita mi corazón

Una noche en que la luna danzaba despacio
En mitad del cielo
Dormías y yo excitada en todos mis deseos
Tomé su cuerpo en mis manos

El viento del alba me daba mil besos
Y mil besos di al sol
Una noche en la prisión donde eras el guardián
Un beso hizo temblar mi existencia

Hombre, detén esta fábula del honor
La vergüenza me colmó de un placer delirante
El dios que me dotó de un corazón de poeta
Sabrá perdonarme

Ábreme la puerta
Para que me escape por el cielo limpio
Déjame volar
Y seré una flor en el jardín de la poesía.

Forugh Farrojzad (poeta iraní)


Shamsia Hassani (grafitera afgana)

lunes, 2 de febrero de 2026

El árbol

 

Comienza el  mes de febrero, y ya media el invierno, un invierno particularmente frío, lluvioso y ventoso... como los de antaño, aunque mis mayores dicen que ni aún así se le parece.


Durante este invierno he podido disfrutar varios días de la nieve... me gusta el silenciamiento que evoca observar como caen discreta y sigilosamente los copos de nieve, casi siempre desde la ventana, pero la última vez, salí a la calle y me empapé de su presencia.


Aunque vivo en la ciudad, suelo fijarme en los árboles que me encuentro en mi paseo diario.  La mayoría tienen sus ramas desnudas, delgadas y retorcidas, pero, en ciertas ramas aún se sostienen algunas hojas ya marchitas, solitarias... han vencido, de momento, las incansables lluvias, las incipientes nevadas e incluso, los fuertes vientos.


Ahí están, resistiendo... ¿será resiliencia? ¿Aún no es la hora de soltarse?
Todavía queda invierno.


Ahí está, solitaria
 y agarrada a su rama ¿qué pensará el árbol si ya no puede alimentarla? quizás en su letargo, el árbol ni se da cuenta de que aún está...
aún queda un poco de invierno...
¡Feliz mes de Febrero!



"El árbol"

Miro el árbol bañado por el sol. Miro sus ramas, sus hojas, cómo sus raíces salen de la tierra. Amanece y nada parece acabar nunca. Todo desde su principio: el viento, el pájaro pequeño que me mira desde el árbol, la hierba que crece alrededor. Acerco mi mano hacia la luz del sol entre las ramas. Es como si pudiera acariciarlo. Me quedo detenida bajo el árbol. Todo cabe en esa luz atravesando las hojas. Todo cabe. Todo cabe en mis dedos. Mi nombre, de repente. Mi corazón, de repente. Hermoso árbol que no conoce la noche, cuida de mí.

Marta López Vilar (El Gran Bosque)