lunes, 12 de enero de 2026

Horas de invierno

 


Se apagaron las luces, aunque aún parecen brillar en la retina reteniendo los momentos vacacionales vividos y atesorados. Doce días ya desde que iniciamos el nuevo calendario y enero marcha con pasos firmes.


  El invierno se hace hueco por todos lo recovecos, e invita a sostener una taza de chocolate caliente, mientras el sol del invierno gana minutos al anochecer; observo este instante a través de la ventana mientras mi nueva lectura me llama la atención.


   Elegí hace tiempo este libro por el título: "Horas de invierno" de Mary Oliver, pensé que me encontraría un bello discurso sobre los días del crudo invierno, una invitación a ir más despacio, a hacer una pausa saboreando  la calidez del hogar, a disfrutar de tardes de sofá y manta...


Pero sólo trata el invierno en el último capítulo, y además es el ensayo más breve. Sin embargo, me he encontrado con una lectura fascinante que me ha cautivado desde el inicio. "Horas de invierno" es una recopilación de ensayos y reflexiones en el sentido más autobiográfico de la autora, según indica en el prefacio del libro, ella escribe fielmente sobre las propias experiencias de su vida.


 Mary Oliver nos acerca, además de sus recuerdos y memorias, a la naturaleza sin la cual, según afirma, no podría ser poeta. También analiza y nos cuenta sobre autores (Poe, Frost, Whitman...) que le han marcado. Leer estos ensayos es como tamar el té con una amiga hablando de lo divino y lo humano...


 "No podría ser poeta sin la naturaleza. Otros, sí. Yo, no. Para mí, la puerta al bosque es la puerta al templo. Bajo los árboles, por las pálidas laderas de arena, camino en un vínculo al éxtasis, que celebro con palabras. Veo y amo con locuralo manifiesto."
Mary Oliver (Horas de invierno)





miércoles, 31 de diciembre de 2025

Último día...

 


Todo está en silencio a estas horas de la noche, me gusta venir a este solitario rincón mientras saboreo una infusión caliente y pienso qué puedo desgranar en este espacio en blanco.


  Acabo de terminar los postres que mañana tomaremos en la cena, preparaciones sencillas que sé que me salen bien y que siempre son un acierto. No es tiempo de arriergar.
Sigo de vacaciones en el pueblo, intentando tomarme con calma los días y disfrutando del momento sin apreturas ni prisas por llegar a todo.


Ahora mismo, me doy cuenta que en un rato despediremos el último día del año.
Dicen que es bueno cerrar ciclos agradeciendo todo lo vivido, tanto las experiencias  buenas como las menos buenas; cierto es, que la vida es como una caja de galletas, que escribió Murakami, unos galletas nos gustan más que otras.


   

No suelo hacer propósitos para el Año Nuevo porque sé que no los voy a cumplir. Tampoco tengo grandes deseos, me conformo con seguir sosteniendo mi taza de té matutina entre mis manos, sentir este silencio antes de dormir cuando todo a mi alrededor está en calma, valorar  cada momento de quietud cuando mi corazón se siente seguro...


Y tener la fortaleza y el coraje suficiente para afrontar los momentos en los que mi corazón se desboque. Cierro la puerta de este año con una tranquila sonrisa.


  Puede ser que te digas: "El verano que viene


quiero volver a Italia", o: "El año que hoy empieza
tengo que aprovecharlo; con un poco de suerte
acabaré mi libro", y también: "Cuando crezca
mi hijo, ¿qué haré yo sin el don de su infancia?".
Pero el verano próximo, en verdad, ya ha pasado;
terminaste hace muchos años el libro aquel
en el que ahora trabajas; tu hijo se hizo un hombre
y siguió su camino, lejos de ti. Los días
que vendrán ya vinieron. Y luego cae la noche.
A la vez respiramos la luz y la ceniza.
Principio y fin habitan en el mismo relámpago.

Eloy Sánchez Rosillo 



¡Feliz y Venturoso Año Nuevo!

miércoles, 24 de diciembre de 2025

Navidad


 

¡Feliz, feliz Navidad, la que hace que nos acordemos

de las ilusiones de nuestra infancia, le recuerde

al abuelo las alegrías de su juventud,

y le transporte al viajero a su chimenea

y a su dulce hogar!

Charles Dickens



¡Hoy es Nochebuena y mañana Navidad, 
con mis mejores deseos para todos vosotros,
 Feliz y bendecida Navidad!

lunes, 15 de diciembre de 2025

Diciembre


 Como quien no quiere la cosa hemos llegado al quince de diciembre, faltan diez días exactamente para celebrar la Navidad. Intento, de nuevo, no sobrepasarme en la vorágine de estos días previos a las fiestas. Aunque no sé si esta semana lo lograré.


Ya he decorado, este año, muy sutilmente mi casa, estilo minimalista, creo que se denomina. He cambiado las luces de colores intermitentes en el árbol de Navidad, me provocaban un espantoso ruido visual, ahoran lucen estables, diminutas y más numerosas. Estoy satisfecha con el resultado, además he logrado colocar un nuevo adorno navideño hecho a mano.

Sigo pretendiendo estar tranquila, disfrutar del acogedor ambiente navideño en mi hogar, lejos del ruido y de la multitud de la calle, aunque sé que habrá alguna escapadito al centro de la ciudad; y como es típico durante estos días, tengo que escoger una lectura que eleve mi espíritu navideño.


 La verdad es que la oferta literaria ambientada en Navidad crece exponencialmente, y las portadas son muy tentadoras, desconozco la calidad de estas historias porque sigo resistiéndome a comprar más libros hasta que mi larga lista de libros no leídos disminuya.


Creo que que escogeré alguna novela o cuento de los que tengo por casa, que son unos cuantos con esta temática porque siempre he adorado la Navidad. Sí, me decantaré por "Días de Navidad" de Jeanette Winterson. 

   
 
Una recopilación de cuentos y recetas navideñas, me encanta leer sus historias con esa dosis de ingenio e ironía, y sobre todo, de una gran fantasía. Una excelente escritora.


«Sé que la Navidad se ha convertido en una fiesta cínica y comercial, pero depende de nosotros, individual y colectivamente, oponernos a eso. La Navidad la celebran en el mundo entero personas y de todas las religiones y ninguna. Es una ocasión para reunirse, para dejar de lado las diferencias. En tiempos paganos y romanos era la celebración de la luz y de la cooperación de la naturaleza con la vida humana.  El dinero no era lo importante...

... Escribir es una epifanía particular, en el sentido de que revelaalgo inesperado. La Navidad, que parece tan familiar, tal vez incluso tan gastada, es una celebración de lo inesperado.»

Jeanette Winterson (Días de Navidad)

domingo, 30 de noviembre de 2025

Noviembre


 El mes de noviembre, uno de mis meses preferidos, llega a su fin,  echa el telón invadido desde hace mucho por las prisas de los descuentos, por la premura de los dulces y adornos navideños, parece que la navidad tiene urgencia por llegar.


 Y yo empeñada en vivir este tiempo con pasmosa lentitud, cual hoja otoñal que se cae de la rama de un árbol mecida lentamente por una suave brisa.


Aunque vivo en una gran ciudad, saturado de de ruidos, de obras por todas las calles, de gente que va y viene con más o menos celeridad, me encanta pararme a observar algún atardecer, no sé qué ocurre en ese maravilloso instante en el que me quedo contemplando el cielo, sólo sé que en ese espectacular momento sólo existimos el horizonte y yo.


Voy a echar de menos estos días de noviembre, me gusta la honestidad que desprende: el atardecer que viene temprano, los árboles que sueltan las hojas para descansar, y el viento que se lleva las cosas innecesarias para el invierno; noviembre para mí, es una invitación a  la quietud y a la serenidad.

Y aquí sigo, en casa, afuera ya empieza a notarse el frío, y tengo que comenzar a buscar entre mis retales, cintas, botones e hilos... lo necesario para comenzar a elaborar los posibles detalles navideños hechos por mí.


Te deseo una feliz entrada en el mes de diciembre, intentaré entrar con un suave espíritu, llevando conmigo lo verdaderamente sentido y dejando que las cosas que menos me gustan desaparezcan como el viento se lleva las últimas hojas de los árboles.
   

Al final sólo quedan las ramas casi desnudas
de aquel árbol frodoso de sueños y palabras
junto al que sucedió mi vida entera.
Creció despacio y se ensanchó su sombra.
Lo habitaban los pájaros.
Era hermoso en el alba y en los atardeceres
oir como sonaba
la verde y elevada intimidad
del orbe bullicioso.
Es casi invierno,
y poco a poco caen las hojas que aún perduran.
El ciclo se ha cumplido.
¿Es tan corta la vida?
Desde el consuelo inmenso que junto al árbol tuve,
así lo pensé a veces
al meditar mi propio desamparo.
Pero hoy alzo la vista y miro lejos.
En el rodar del tiempo y de las estaciones
volverán esas ramas a poblarse
de hojas nuevas y pájaros recientes.
Y aunque no alcance a verlas ni a escucharlos,
comprendo y miro sin melancolía:
Estuvo todo bien. Y no fue escaso.

Eloy Sanchez Rosillo ( Venir desde tan lejos)