viernes, 2 de diciembre de 2022

La casa sosegada


 Diciembre, ya hemos llegado al último mes del año.  Diciembre me resuena a "HOGAR".  


Aunque sinceramente, luego se convierte en días de ajetreo, y siento que estoy más fuera que dentro de casa. 


 Soy muy afortunada, puedo mantener cálido mi hogar, siempre hay un té o café caliente para templar el cuerpo, y una lectura con que aliviar el inexorable paso del tiempo.


Mi propósito para estos días decembrinos es disfrutar de mi hogar, de mi familia, de mis lecturas y de mis labores, y escaparme de la vorágine tumultuosa  en la que, a veces, he convertido el mes de diciembre.




En el hondo silencio de cada cosa y tuyo,

y en esa soledad tan viva y plena,

podrás oír acaso la música del mundo.

Aguza bien tu oído. Escucha. Y sueña. 

Eloy Sánchez Rosillo (La rama verde)




¡Feliz diciembre!

jueves, 17 de noviembre de 2022

¡Por fin, otoño!

 


Se dice que  cada estación tiene algo que enseñarnos, sólo tenemos que buscar la lección. 


No puedo estar más de acuerdo. En un rincón de mi pequeño balcón tengo unas cuantas macetas, es mi jardín particular, el contacto más cercano que puedo permitirme cada día con la naturaleza.


  A estas alturas del otoño, ya había plantado las flores de invierno: pensamientos.  Y resulta que las diminutas surfinias  y las mimosas han florecido y sus hojas están tan verdes como si fuera primavera. 


Las hojas de los árboles no saben si caerse o comenzar a brotar. Y la lluvia mansa, serena, buena y pacífica de nuestro poeta García Lorca se ha olvidado de caer.


Celebro la llegada del otoño durante estos días, la lluvia y el viento por fin acuden a mi ventana.


 Otoño: mi estación favorita



"De las hojas mojadas, de la tierra húmeda, brotaba entonces un aroma delicioso, y el agua de la lluvia recogida en el hueco de tu mano tenía el sabor de aquel aroma, siendo tal la sustancia de donde aquél emanaba, oscuro y penetrante, como el de un pétalo ajado de magnolia. Te parecía volver a una dulce costumbre desde lo extraño y distante. Y por la noche, ya en la cama, encogías tu cuerpo, sintiéndolo joven, ligero y puro, en torno de tu alma, fundido con ella, hecho alma también él mismo."

Luis Cernuda Bidón (Ocnos)

viernes, 4 de noviembre de 2022

EQUILIBRIO

 



Terminé el día con el corazón roto, recogí los pequeños fragmentos y los coloqué con cuidado en un rincón de la vieja cómoda de mi dormitorio. Las heridas hay que protegerlas y tratar de sanarlas; aunque alguna vez, escuché que cuando algo se rompe y se repara, no sigue siendo el mismo objeto.

 
Antes de dormir, abrí la página del libro que me sostenía durante las solitarias noches de aquellos momentos y leí: “el kintsugi es la práctica de reparar fracturas de la cerámica con barniz o resina espolvoreada con oro”. El eco de esta lectura resonó en mis sueños aquella noche, kintsugi el arte de reponerse y de mostrar las cicatrices de forma extraordinariamente bella.
 
Amanecí al día siguiente con la idea de aliviar la tristeza, y con el único propósito de recomponer mi pequeño y ajado corazón hecho pedazos. Para esta misión, que se me antojó casi imposible, me calcé mis esparteñas, con ellas mantendría el equilibrio perfecto y como si de un mantra se tratara empecé a bailar y cantar con mucha calma y quietud aquella canción de Cohen que dice “hay una grieta -una grieta- en todas las cosas. Así es como entra la luz”.



 
Al levantar la persiana, los rayos del sol iluminaron las fisuras de mi transformado corazón, aquellas grietas doradas brillaban ahora con más energía y valor. Sentí unos enormes deseos de abrazar a mi madre, así que salí con mi sonrisa puesta y con mi renovado corazón, aún si cabe más bello y hermoso por el polvo de oro que contenían mis cicatrices.
 
Ya en la calle, me di cuenta por vez primera, que otros tantos corazones lucían esplendorosas fracturas doradas, y no pude evitar saludarles con mi mejor atención. Y es que todos los corazones tienen una larga historia que contar.
 

(Relato perteneciente a la propuesta: Equilibrio de “Variétés”)


Gracias, Gin, por todo.  

lunes, 24 de octubre de 2022

Jardín con bliblioteca

 

He oído en la radio que hoy se celebra el día internacional de las bibliotecas. Siempre es buen momento para ir a la biblioteca, pero hoy hay que hacer una visita especial.


 Dicen que dijo Cicerón: "Si hortum in biblioteca habes, deerit nihil", podría traducirse: si tienes un jardín y una biblioteca, tienes todo lo que necesitas.

La verdad es que no hay nada mejor para cultivar el espíritu que la lectura de un buen libro, cada uno, según sus preferencias.

No tengo un gran jardín; unas humildes flores y un par de libros de la biblioteca me hacen florecer a diario.


"Paladea despacio

esta noche tan noche. Prende llama

al solsticio de invierno y celebrad

la vid y las endrinas.

Igual que ayer, lo mismo que mañana.

Más tierna que Perséfone,

más bella que Afrodita,

quien dicen que bailaba en vuestra boda."

Jardín con biblioteca (Carlos Aganzo)


¡Felices lecturas!

jueves, 6 de octubre de 2022

Un dibujo de octubre


El mes de octubre ha llegado con apariencia de verano.  Van ocho meses ya; pensaba que iba a disponer de mucho tiempo para realizar todo aquello que espero hacer, pero la vertiginosidad del día a día me acapara de tal forma que no soy capaz de llegar a todo.


Aún no ha llegado el otoño a la ciudad, apenas unas incipientes hojas van adquiriendo las tonalidades propias de esta época. Dicen que octubre es el mes de las hojas pintadas.


  El otoño es mi estación preferida, me gusta contemplar los cambiantes tonos brillantes del verde al marrón de las hojas y los espléndidos matices de octubre en su cielo  vespertino.


Y anhelo admirar la quietud y la calma cuando una hoja, ya madura, cae del árbol con el lento ritual de una plácida despedida hasta el próximo renacer primaveral.


Verdes por última vez

las hojas cuentan sus historias,
se hacen preguntas,
intercambian recuerdos,
se reconcilian o se dejan de hablar
mientras el viento lo permite.

Mañana el cuerpo entero les dolerá.
Todo el año vivido les caerá encima
como el flagelo de un rayo.

Marchitas e inservibles se arrastrarán por el suelo,
girarán en la hoguera.

Convertidas en humo
llegarán a la gloria
precaria e inestable del bosque de las nubes.

José Emilio Pacheco


¡Feliz OTOÑO!