martes, 23 de enero de 2024

Delicadeza...


 Entre las frases que voy anotando en mi cuaderno de los libros que leo, me he encontrado una cita que me ha llamado la atención.



"Ella era una maestra en un arte llamado delicadeza. La señorita Prim creía firmemente que la delicadeza era la fuerza que movía el universo". Imagino que ya sabéis de qué libro procede la frase.

Quizás la señorita Prim exagere un poco, o no tanto. 

La DELICADEZA siempre va de la mano de la finura y de la elegancia. Del refinamiento y la distinción. 


 También me parece que algo es delicado cuando creo que es frágil, que hay que tratarlo con sumo cuidado para que no se rompa. Entonces, dejo de disfrutarlo y  lo guardo en la vitrina por miedo a que pueda hacerse añicos.
 He decidido tomar mi té en mis delicadas tazas de porcelana.


¿Quién no se maravilla ante la belleza de un copo de nieve? Tan minúsculo y frágil, y delicado. Agrupados, ya me parecen otra cosa.


 
La palabra delicadeza también la relaciono con suavidad, ternura, sensibilidad... y con ella describo la sutiliza de algo. 


Delicado puede ser también un bocado. La exquisitez, de singular y extraordinaria calidad.

 
¿Cómo será una persona cuya cualidad inherente sea la delicadeza?


 

Vistió la noche, copo a copo,

pluma a pluma,

lo que fue llama y oro,

cota de malla del guerrero otoño

y ahora es reino de la blancura.

¿Qué hago yo, profanando, pisando

tan fragilísimo plumaje?

Y arranco con mis manos

un puñado, un pichón de nieve,

y con amor, y con delicadeza y con ternura

lo acaricio, lo acuno, lo protejo.

Para que no llore de frío.

José Hierro



jueves, 4 de enero de 2024

Nuevos comienzos...


Paso de puntillas por este sitio recién empezado el nuevo año, y a punto de finalizar estas fiestas de navidad.


He decidido no proponerme nada nuevo porque casi nunca cumplo los  propósitos de Año Nuevo.


 Prefiero que todo siga más o menos igual, y sobre todo, que no nos  falte la salud.


Qué brille siempre un rayito de esperanza en  nuestras vidas, qué la paz se instaure en cada rincón del mundo,


qué el amor y la familia sea la fuerza que nos sostenga...


Ya sólo queda una fiesta por celebrar, y me conformo con sentir la misma ilusión por la noche de Reyes Magos de mi infancia.




Cumpliendo años

Señalé el día en el calendario
sólo por resaltar en rojo
las fechas que nos unen.
Aunque lo que nos une
es una línea fina que se alarga
hacia el pasado y el futuro
con principio y sin fin
que vislumbremos.
Y el calendario va colgando sus días
como las cuentas de un collar en el hilo del tiempo.
El tiempo somos tu y yo que caminamos juntos
por esa línea frágil de la vida.
En el amor, el tiempo se escribe en compañía,
y el collar va creciendo cada noche
como la hiedra enreda la pared de una casa.

Señalé el día en el calendario,
aunque sabemos
que la felicidad a lo largo
no necesita fechas.
Lo que importa es la viva sensación
de compartir,
ese fuego llenando el corazón.

No, no hace falta resaltar las fechas
cuando dos viven juntos
el vuelo cotidiano del amor.
Pero brindemos, sin embargo,
cada año por el día del comienzo,
la noche que aún deslumbra.

Ángeles Mora


¡Feliz Año Nuevo!
¡Feliz Noche de Reyes Magos!