Junio mediado, y a punto de comenzar el período estival, aunque tengo la sensación de estar en modo verano desde hace tiempo, si no fuera por la época de exámenes y todo lo que conlleva: unos libros en mano y otro corrigiendo hasta altas horas de la madrugada. Los finales de curso son siempre muy intensos.
Y, sí, comienza para mí el tiempo que más me cuesta sobrellevar, el verano. Los inmensos y largos días que no tienen fin, el intenso y sofocante calor que me deja por los suelos, la infinidad de actividades que hay que hacer, ir de un sitio para otro...
Tengo ante mí una ardua labor: pensar cómo construir un puente donde habiten "mis mariposas" este verano y tratar de disfrutarlo todo lo que me sea posible.
Lo primero que haré será respirar hondo, e intentaré esculpir mis pensamientos. No esta nada mal pensar en un lugar tan idílico como estas imágenes, rodeada de naturaleza, cerquita del lago, y con algo más de fresco en el ambiente.
Así sí, así serán unos estupendos y maravillosos días veraniegos, calma, quietud, tranquilidad mientras me ocupo de releer un libro que os recomiendo:
"Conocía mis fortalezas, pero nunca había visto como ahora mis debilidades, y mucho menos las había abrazado...
...Dice don Santiago (Ramón y Cajal): "Si hay algo en nosotros verdaderamente divino es la voluntad. Por ella afirmamos la personalidad, templamos el carácter, desafiamos la adversidad, corregimos el cerebro y nos superamos diariamente",
Cuidarse pertenece al ser humano, si se lo propone".
Nazareth Castellanos
Espero que a mis "mariposas del alma" les encanté el plan que he trazado para este verano. Dejaré en pausa otros menesteres y me dedicaré a leer y a tejer, imaginándome que ocupo uno de estas sillas en este idílico y placentero lugar...
"Santiago Ramón y Cajal describió una vez las neuronas como
“las misteriosas mariposas del alma, cuyo batir de alas quién sabe si
esclarecerá algún día el secreto de la vida mental”. Más de un siglo después,
esa intuición poética resuena con una fuerza asombrosa en los laboratorios más
avanzados del mundo. Hoy, la neurociencia no solo observa el aleteo de esas
mariposas, sino que está empezando a traducir su lenguaje".
(Fragmento del Art, De "las mariposas del alma al pensamiento decodificado..."







