jueves, 27 de agosto de 2020

¿Calor!


Tengo la sensación que este verano ha sido muy, muy caluroso. Quizás sea que mi termostato interior haya cambiado.


Feliz porque mañana bajan las temperaturas, eso dicen los entendidos. Aunque la verdad, y ahora que no me escucha nadie: no creo nada de lo que dicen los "entendidos"...


 El verano sigue su curso, agosto está imparable, y septiembre llegará repleto de incertidumbres, aunque siempre nos queda la poesía.




"...Todo respira, vive, fluye:
la luz en su temblor,
el ojo en el espacio,
el corazón en su latido,
la noche en su infinito.

Un nacimiento oscuro, sin orillas,
nace en la noche de verano,
en tu pupila nace todo el cielo.

Octavio Paz


¡A refrescarse!

viernes, 21 de agosto de 2020

Retornando




No regreso a la normalidad, ni a la rutina porque casi acabo de comenzar mis vacaciones.  


Y la tecnología me es propicia para dedicarme a este mundo bloguero que tanto he echado de menos.


Regreso, dando un paseo por este universo virtual, con paso firme y decidido.


He vuelto. Soy el mismo. La misma sed que me aqueja

y embelesa mi oído idéntica canción,
y soy aquel que ama el minuto que deja
un poco más de llanto dentro del corazón.


Salvador Novo ( El retorno)


sábado, 25 de julio de 2020

Retiro


Me he alejado, un poco, del mundanal ruido y me refugio del intenso calor en un pequeño pueblo.


Me acoje el silencio de sus viejos muros de piedra que se adornan con un pedacito de naturaleza refrescando y aireando mis pensamientos que andan aturdidos en esta nueva época que me ha tocado vivir.    


Viejas casas abandonadas parecen contar historias de vidas pasadas que huyeron en busca de quién sabe qué cosa...


Miro con curiosidad, a través de los cristales rotos de las ventanas desvencijadas, por si atisbo un pequeño secreto guardado en las paredes vencidas por el solitario y angosto paso del tiempo.


Y ahora, sentada entre rosales y hortensias sigo imaginando como sería mi vida alejada del mundanal ruido.  


"...Acaricias las piedras, las maderas vencidas,
los nidos huérfanos, te pierdes por senderos
donde crece, cual hiedra, el abandono
y el recuerdo del tacto se pierde entre los días,
que se han hecho rastrojo.





...Caminas entre escombros,

entre enseres inútiles, hundido en un paisaje
que es tan solo memoria,
rescoldo de una tierra y de un tiempo
jamás recuperables."

Manuel Rico ( Pueblo abandonado)



viernes, 3 de julio de 2020

En modo pausa

Puertas abiertas para una nueva vida a la que me cuesta adaptarme todavía.

Un largo camino por recorrer; a veces las vistas son tan bellas que no importa iniciar la andadura 
contemplando la belleza que nos rodea.
Sin embargo, reconozco que el camino se hace, en ocasiones, árido y arduo...

Y es, entonces, cuando necesito sentarme a descansar... 


Una pequeña pausa, respirar hondo y volver al camino que nos depara la vida.

De vez en cuando hay que hacer
una pausa
contemplarse a sí mismo
sin la fruición cotidiana
examinar el pasado
rubro por rubro
etapa por etapa
baldosa por baldosa
y no llorarse las mentiras
sino cantarse las verdades.
Mario Benedetti


sábado, 13 de junio de 2020

Hoy tengo tiempo



Hoy tengo tiempo de asomarme un rato por esta ventana. Durantes estos días, he abierto la puerta y he salido a la calle y me he atrevido a ir un poco más allá de casa.  


Durante estos meses que hemos estado encerrados o confinados, he sido de las que he hecho el pan en casa. Tranquilos, que no os voy a mostrar fotos de ninguno de ellos.


Harina, agua, sal y levadura. Pan con masa madre, con harina de fuerza, candeal, con harina normal... levadura fresca, levadura seca, sin levadura. Hacer pan es todo un arte. 


Mientras amasaba el pan, pensaba en la posible falta de algún ingrediente, ingredientes básicos para un alimento esencial. ¡Qué nos nos falte nunca y que podamos compartir con los que no tienen!

  
Hoy tengo tiempo de amasar
con las manos algo doloridas

mi propio pan y un poco más
por si te acercas a la casa.


Hoy sacaré un rato para subir a la fuente
y a lo mejor bajar al río chico
a mirar las berrañas.
Limpiaré el barro de mis botas,
también con mis manos doloridas,
antes de subir las escaleras
de la casa de Salvia
que ha decidido marcharse en paz,
no quiero manchar lo que dejó limpio.
Hoy tengo que sacar un rato
para cantar un mantra dulce
a la puesta de sol, como hice a su salida,
y unos minutos de oración
mientras te acaricio el cuerpo cansado.


Hoy contaré las veces que doy gracias
por los besos que dejaste
ordenados en la alacena
y añadiré alguno para que no nos falten.
Otro día que no podré acudir a
las jornadas de poesía de la capital.


Begoña Abad