"Nunca llueve a gusto de todos" reza un dicho muy conocido por estos lares.
Y la lluvia de estos días ha "aguado" muchos acontecimientos que suelen celebrarse en el mes de mayo.
Lo más importante, es saber disfrutar cada momento a pesar de las inclemencias del tiempo.
La vida es efímera, como los pétalos de la amapola. Una flor que tiñe de rojo los campos en primavera.
Sutil, delicada y silvestre... a veces, con mala prensa. Personalmente, me gusta esta flor por su sencillez, por su fragilidad y por la belleza inusitada de los campos florecidos en mayo.
Donde amapola, di ababol, y, si se puede, cardo. Y al vino,
vino. Donde collado, altozano o alcor, otero,
escribe llanamente cerro, alto o cuesta, loma. No digas
lo que nunca se dijo, lo que no se dice

























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