Hoy, en el día del libro, doy gracias a los autores, editores, libreros, a todos los profesionales del libro. GRACIAS
Cristina Peri Rossi (Poema del discurso en la entrega del Premio Cervantes)
Feliz día del Libro
Cristina Peri Rossi (Poema del discurso en la entrega del Premio Cervantes)
Feliz día del Libro
Dicen que la primavera ha llegado, no me he dado cuenta. Los días, vestidos de grises velos y sombríos ecos, se han instalado en el mundo, y una lágrima tiembla en el cristal de mi ventana.
Hoy enciendo una vela y pido luz. Hoy abro un libro y leeré un poema que enjugue mis lágrimas, quizá encuentre a la primavera entre los rosados versos de alguna estrofa.
Y qué es poesía, maestro: «La poesía trata de aportarnos
algo de conocimiento ante el desconocimiento, los enigmas y los sinsentidos de
la vida. Con mis versos, he tratado de tantear respuestas, de clarificar
oscuras emociones. Porque creo que la poesía tantea las sombras para encontrar
un poco de luz, trata de iluminar la oscuridad, aunque los hombres somos
oscuridad. La poesía cumple un milagro: que las cosas puedan vivirse por medio
de ella. Que el adolescente pueda entender la vejez. Que quien vive exiliado
del amor, ese hombre ya viejo, gracias a ella pueda revivirlo».
"El cielo ya se apaga en sus colores
que presagian la noche entre los plátanos.
Al emular reclamo: "luz, más luz",
al menos la precisa en el poema."
Relato perteneciente a la propuesta de febrero: Emociones
Jamás hubiera pensado acabar el año con el temor y el
miedo que provoca tener cerca este virus, y
que desbarató con tanta apatía y desconcierto los planes que había ideado la
familia para disfrutar de las tranquilas y merecidas vacaciones de navidad. A
pesar de ello, la incipiente soledad acabó
por transmitirme la calma y la templanza necesaria para volver a retomar el
inestimable placer de la lectura. La armonía entre el libro y yo era tal, que, un algún
determinado instante, proyecté con el mayor asombro
la postura hierática de la chica lectora.
Nunca hubiera imaginado empezar el año nuevo con la zozobra y casi podría decir que con la máxima preocupación ante la nueva propuesta que, hasta entonces, mi estable entorno laboral me había puesto sobre
la mesa. Llegada cierta edad, parece que sobras en algunos lados.
Al principio, sentí mucho vértigo porque después de tantos años
trabajando mi vida podría dar un gran vuelco. Una gran y enorme duda invadió durante unos días mi pensamiento: sorpresa, vacilación, inquietud, inseguridad, estupor,
confusión… a pesar de todo, tuve
que recomponerme y tomar una rápida decisión con la relativa confianza de no equivocarme.
Abrumada y con una incipiente alegría, llegó
el momento de mi despedida y mi nueva vida. El primer día, reconozco que sentí
una especie de liberación y alivio. También, es cierto, que siento un infinito
agradecimiento por este largo viaje laboral
que acaba de terminar y sobre todo, agradezco la excepcional compañía que he
tenido durante este trayecto.
Intento que la añoranza no
se apodere de mí y vivo estos primeros días poniendo todo el sosiego y la serenidad necesaria para hacer lo que deseo y me
gusta, entre otras cosas, disfrutar de mi tiempo leyendo, tal cual la chica
lectora.