viernes, 14 de septiembre de 2018

El delantal


No, no he dejado el delantal de colores colgado durante todo el verano, olvidado y solitario detrás de la puerta de la cocina.


Más bien, ha sido la prenda con la que más tiempo he compartido: han descansado mis manos entre sus cálidos bolsillos,  se ha quedado con las manchas y los rastros de mi particular  batalla entre  cuencos,  espátulas ,  cucharas, pinceles, batidores, y todo el ejército de moldes y cortadores de galletas  y sobre todo, ha aliviado mis manos enharinadas de algunas masas que no dejaban de asirse entre mis dedos.



Con él puesto, he conseguido hacer unos estupendos helados caseros: chocolate, vainilla, limón y fresa.

Este fin de semana, voy a dejar colgado mi delantal detrás de la puerta de la cocina, seguro que me espera...





"...Me gusta esa quietud; peregrinar la casa

y, si posible fuera, amasar en artesa de pino,

entregadas las manos a diluir levadura,

a fundar hermosos panes y llevarlos hogaza a vuestros

lechos,..."
Dionisia García (Fragmentos del poema  Una mañana.)

Feliz fin de semana

martes, 11 de septiembre de 2018

Una cita con el amor



Si yo tuviera esta noche
una cita con el amor,
me pondría un vestido de colores y trenzaría mi pelo con flores.



El caso es que tengo una cita esta noche con el amor,
aunque no podré verle ni escuchar su canción bajo mi ventana.
Por eso estoy haciendo versos de carmín,
y un poema donde esparcir las flores que me nacerán
por dentro. cuando vistamos la palabra de colores.


Si yo tuviera esta noche
una cita con el amor,
me pondría un vestido de volantes
y con el vuelo de la falda prendería en sus ojos
todos los anhelos que anhelan mis entrañas.



Y el caso es que tengo una cita esta noche contigo, amor.
Por eso estoy vistiéndome de poema,
para verte con los ojos cerrados
en la música candente de tus palabras.
Y esparcir las chispas de un instante infinito
en la madrugada, para que prendan estrallas
en nuestra cita y un sol en el horizonte del mañana

Angela Castillo(Miradas peregrinas)



domingo, 9 de septiembre de 2018

EL PROFESOR


"Estamos metidos en esto juntos. Vosotros, no sé, pero yo esta asignatura me la tomo en serio, y estoy seguro de una cosa: al final del curso habrá en este aula una persona que habrá aprendido algo y esa persona seré yo"


"Hay momentos y miradas. Puede que sean demasiado vergonzosos para decirte que la lección de ha estado bien y por su manera de mirarte, si la clase ha sido un éxito o si debe olvidarse. Las miradas de aprobación te reconfortan durante el trayecto en tren de vuelta a casa"  


"El refuerzo es una actividad, un enriquecimiento, un seguimiento, algún tipo de tarea con que se remata el aprendizaje de modo que quede incrustado en la memoria de un estudiante."



Una de mis primeras lecturas veraniegas. El autor nos cuenta sus peripecias como profesor durante 30 años en Nueva York.
Recomendable.

*Esta entrada se la voy a dedicar a todos aquellos que os dedicáis a la docencia, en especial, a la que ha sido tutora de mi hija estos dos últimos años. Una magnífica docente, una maravillosa tutora y sobre todo, una gran persona.*

¡Feliz curso! 

viernes, 7 de septiembre de 2018

ELEMENTOS






Ella siempre vestía de rojo pasión, o de naranja brillante; sus cabellos de amarillo dorado reflejaban la luz del amanecer y el arrebol de sus mejillas contenían los rasgos de una efímera belleza. Pero ella no se sentía fuego.



Quería ser agua, confundirse en la inmensidad del océano, sumergirse en las profundidades misteriosas del mar, hacerse gota y empapar la tierra, navegar entre las olas y surcar el infinito horizonte, pero tampoco se sentía agua.




Le gustaba la firmeza de la tierra, fruto y semilla de la vida. Observar el paso lento de las estaciones y aprender de la perseverancia de la naturaleza. Ahondar con sus manos en el corazón de una rosa o trepar entre las vigorosas raíces de un árbol. No, no se sentía tierra.




Ella tenía un deseo inefable de sentirse aire. Poseer el lenguaje callado de los árboles, sostener con su etérea presencia las alas brillantes de las libélulas o las de hermosos colores de las mariposas. Quería sentir el lado que acaricia la brisa rozando el rostro sereno de la contemplación. Quería ser aire y reponer el abrazo solidario de la soledad. Aire, presencia invisible que ondea entre las cimas sublimes de la vida; aire, viento rápido, veloz cuando grita; suave y cálido cuando susurra. Ella quería ser aire, ella quería ser libre.



Maite Lorenzo



Esta es mi aportación a la propuesta de Ginebra Blonde.
Todos los escritos, podéis encontrarlos en Paraíso de letras
Aprovecho para agradecer a Ginebra la posibilidad de sumergirme en el paraíso de las letras, y hacer de la escritura una de las aficiones que tengo muy reservada. Muchas gracias.  

miércoles, 5 de septiembre de 2018

Luz de la mañana

Plaza Mayor(Vva. de los Infantes)


Imagino la luz de la mañana
en las plazas tranquilas;
el caminar pausado
con leve movientos de ropas
y aquella cortesía en el diálogo,
de palabra a palabra.

(Dionisia García. Fragmento: Naciente esplendor)