miércoles, 31 de diciembre de 2025

Último día...

 


Todo está en silencio a estas horas de la noche, me gusta venir a este solitario rincón mientras saboreo una infusión caliente y pienso qué puedo desgranar en este espacio en blanco.


  Acabo de terminar los postres que mañana tomaremos en la cena, preparaciones sencillas que sé que me salen bien y que siempre son un acierto. No es tiempo de arriergar.
Sigo de vacaciones en el pueblo, intentando tomarme con calma los días y disfrutando del momento sin apreturas ni prisas por llegar a todo.


Ahora mismo, me doy cuenta que en un rato despediremos el último día del año.
Dicen que es bueno cerrar ciclos agradeciendo todo lo vivido, tanto las experiencias  buenas como las menos buenas; cierto es, que la vida es como una caja de galletas, que escribió Murakami, unos galletas nos gustan más que otras.


   

No suelo hacer propósitos para el Año Nuevo porque sé que no los voy a cumplir. Tampoco tengo grandes deseos, me conformo con seguir sosteniendo mi taza de té matutina entre mis manos, sentir este silencio antes de dormir cuando todo a mi alrededor está en calma, valorar  cada momento de quietud cuando mi corazón se siente seguro...


Y tener la fortaleza y el coraje suficiente para afrontar los momentos en los que mi corazón se desboque. Cierro la puerta de este año con una tranquila sonrisa.


  Puede ser que te digas: "El verano que viene


quiero volver a Italia", o: "El año que hoy empieza
tengo que aprovecharlo; con un poco de suerte
acabaré mi libro", y también: "Cuando crezca
mi hijo, ¿qué haré yo sin el don de su infancia?".
Pero el verano próximo, en verdad, ya ha pasado;
terminaste hace muchos años el libro aquel
en el que ahora trabajas; tu hijo se hizo un hombre
y siguió su camino, lejos de ti. Los días
que vendrán ya vinieron. Y luego cae la noche.
A la vez respiramos la luz y la ceniza.
Principio y fin habitan en el mismo relámpago.

Eloy Sánchez Rosillo 



¡Feliz y Venturoso Año Nuevo!

miércoles, 24 de diciembre de 2025

Navidad


 

¡Feliz, feliz Navidad, la que hace que nos acordemos

de las ilusiones de nuestra infancia, le recuerde

al abuelo las alegrías de su juventud,

y le transporte al viajero a su chimenea

y a su dulce hogar!

Charles Dickens



¡Hoy es Nochebuena y mañana Navidad, 
con mis mejores deseos para todos vosotros,
 Feliz y bendecida Navidad!

lunes, 15 de diciembre de 2025

Diciembre


 Como quien no quiere la cosa hemos llegado al quince de diciembre, faltan diez días exactamente para celebrar la Navidad. Intento, de nuevo, no sobrepasarme en la vorágine de estos días previos a las fiestas. Aunque no sé si esta semana lo lograré.


Ya he decorado, este año, muy sutilmente mi casa, estilo minimalista, creo que se denomina. He cambiado las luces de colores intermitentes en el árbol de Navidad, me provocaban un espantoso ruido visual, ahoran lucen estables, diminutas y más numerosas. Estoy satisfecha con el resultado, además he logrado colocar un nuevo adorno navideño hecho a mano.

Sigo pretendiendo estar tranquila, disfrutar del acogedor ambiente navideño en mi hogar, lejos del ruido y de la multitud de la calle, aunque sé que habrá alguna escapadito al centro de la ciudad; y como es típico durante estos días, tengo que escoger una lectura que eleve mi espíritu navideño.


 La verdad es que la oferta literaria ambientada en Navidad crece exponencialmente, y las portadas son muy tentadoras, desconozco la calidad de estas historias porque sigo resistiéndome a comprar más libros hasta que mi larga lista de libros no leídos disminuya.


Creo que que escogeré alguna novela o cuento de los que tengo por casa, que son unos cuantos con esta temática porque siempre he adorado la Navidad. Sí, me decantaré por "Días de Navidad" de Jeanette Winterson. 

   
 
Una recopilación de cuentos y recetas navideñas, me encanta leer sus historias con esa dosis de ingenio e ironía, y sobre todo, de una gran fantasía. Una excelente escritora.


«Sé que la Navidad se ha convertido en una fiesta cínica y comercial, pero depende de nosotros, individual y colectivamente, oponernos a eso. La Navidad la celebran en el mundo entero personas y de todas las religiones y ninguna. Es una ocasión para reunirse, para dejar de lado las diferencias. En tiempos paganos y romanos era la celebración de la luz y de la cooperación de la naturaleza con la vida humana.  El dinero no era lo importante...

... Escribir es una epifanía particular, en el sentido de que revelaalgo inesperado. La Navidad, que parece tan familiar, tal vez incluso tan gastada, es una celebración de lo inesperado.»

Jeanette Winterson (Días de Navidad)

domingo, 30 de noviembre de 2025

Noviembre


 El mes de noviembre, uno de mis meses preferidos, llega a su fin,  echa el telón invadido desde hace mucho por las prisas de los descuentos, por la premura de los dulces y adornos navideños, parece que la navidad tiene urgencia por llegar.


 Y yo empeñada en vivir este tiempo con pasmosa lentitud, cual hoja otoñal que se cae de la rama de un árbol mecida lentamente por una suave brisa.


Aunque vivo en una gran ciudad, saturado de de ruidos, de obras por todas las calles, de gente que va y viene con más o menos celeridad, me encanta pararme a observar algún atardecer, no sé qué ocurre en ese maravilloso instante en el que me quedo contemplando el cielo, sólo sé que en ese espectacular momento sólo existimos el horizonte y yo.


Voy a echar de menos estos días de noviembre, me gusta la honestidad que desprende: el atardecer que viene temprano, los árboles que sueltan las hojas para descansar, y el viento que se lleva las cosas innecesarias para el invierno; noviembre para mí, es una invitación a  la quietud y a la serenidad.

Y aquí sigo, en casa, afuera ya empieza a notarse el frío, y tengo que comenzar a buscar entre mis retales, cintas, botones e hilos... lo necesario para comenzar a elaborar los posibles detalles navideños hechos por mí.


Te deseo una feliz entrada en el mes de diciembre, intentaré entrar con un suave espíritu, llevando conmigo lo verdaderamente sentido y dejando que las cosas que menos me gustan desaparezcan como el viento se lleva las últimas hojas de los árboles.
   

Al final sólo quedan las ramas casi desnudas
de aquel árbol frodoso de sueños y palabras
junto al que sucedió mi vida entera.
Creció despacio y se ensanchó su sombra.
Lo habitaban los pájaros.
Era hermoso en el alba y en los atardeceres
oir como sonaba
la verde y elevada intimidad
del orbe bullicioso.
Es casi invierno,
y poco a poco caen las hojas que aún perduran.
El ciclo se ha cumplido.
¿Es tan corta la vida?
Desde el consuelo inmenso que junto al árbol tuve,
así lo pensé a veces
al meditar mi propio desamparo.
Pero hoy alzo la vista y miro lejos.
En el rodar del tiempo y de las estaciones
volverán esas ramas a poblarse
de hojas nuevas y pájaros recientes.
Y aunque no alcance a verlas ni a escucharlos,
comprendo y miro sin melancolía:
Estuvo todo bien. Y no fue escaso.

Eloy Sanchez Rosillo ( Venir desde tan lejos)

lunes, 17 de noviembre de 2025

Gatos y libros



Sigo curioseando las novedades literarias en mis visitas a las librerías, me llama la atención la cantidad de libros que hablan sobre "gatos" o tienen un "gato" impreso en la portada.


Algunos títulos son tremendamente tentadores, parece que me susurran que me acerque ellos, pero he de ser fuerte a la tentación de la compra; no, no hasta que la lista de libros no leídos disminuya ostensiblamente.


La mayoría de estos libros están escritos por autores japones o coreanos, y parece ser que están teniendo mucho éxito.


Resulta que se incluyen dentro de una novedosa literatura llamada "Healing Fiction" (ficción curativa) que ha surgido en paises como Japón y Corea. Se trata de una literatura sencilla, con historias cotidianas y finales felices. Normalmente, estas novelas son corales y se desarrollan en un lugar o establecimiento determinado: cafetería, librerías...


Siempre he sentido que la lectura de un buen libro puede llegar a curar el alma,  y es, de alguna manera, un refugio donde evadirse en cualquier momento y de cualquier cosa.


El motivo por el que suele aparecer un gato, lo desconozco. Somos una familia muy gatuna, nos gustan los gatos y, nos consideramos amantes de los libros. Parece ser que se nos conoce por  los libros que últimamente  nos han regalado.


Ya os contaré cuando los lea; no sé si comenzar pronto con alguno de ellos para mantener a raya mi salud, aunque mi hijo ya me ha advertido que el poemario de Bukowski no va a ser de mi agrado.
 


 "Se va haciendo tarde. Ahora la gata, que parecía dormida, me ha mirado en silencio y se ha bajado de un salto de la mesa. Cruza la habitación rozando con su lomo las cortinas y los libros de las estanterías, y sale por la puerta con el mismo sigilo con el que entró hace un rato para ofrecerme compañía.

Lola es el nombre que elegimos un día para ella: elemental y simple como su manera de acercarse a nosotros, femenino como sus contoneos acechantes. Ahora buscará otra caricia en alguien de la casa quizá menos callado, pero dispuesto a complacerla; o el plato en la cocina con su poco de pienso; o una salida al aire del jardín que, para ella, criada entre macetas, en el mismo lugar en el que un día una gata común la abandonó, debe de ser el mundo."

Basilio Sánchez (El sentido de la creación)