jueves, 14 de marzo de 2019

EL POETA





BAJO LA LLAMA AZUL DEL ALQUIMISTA



Heredero
de las caligrafías medievales,
el poema tiene que iluminar lo que la época
confunde u oscurece,
lo que es noche cerrada, superstición o miedo.

Sin embargo, el poeta
no es más que un alquimista
que hace de su dolor un linimento
para las torceduras del espíritu;
el chamán que suscita,
allí donde los hombres construimos
una pared o un muro,
la idea de una ventana, la ilusión de una puerta.
Basilio Sánchez (Cristalizaciones)



Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe 2018.


lunes, 11 de marzo de 2019

PERFECCIÓN ÁUREA



En un mundo primero, ¿cómo surgió la rosa?
¿Cómo, el sesgo de luz igual y permanente?
Indagamos el arte y la materia,
de Leonardo, su alto privilegio,
alojado lo bello entre los números.
Una sonrisa extraña nos acoge
y, enigmática, invita desde el cuadro
como supremo don de lo inasible.
La inexplicable aurora de las épocas,
inquieta y maltratada, nos cautiva
ante la nada oscura y el vacío.
Confia sin temor, es la llamada
de quien hizo posible la belleza.

Dionisia García (Atardece despacio) 



 La Gioconda o La Mona Lisa (Leonardo da Vinci)


viernes, 8 de marzo de 2019

TEJIENDO IGUALDAD


Un grupo de mujeres ha tejido este lazo que ahora luce la fachada del edificio de la Junta de distrito para celebrar este día. 


A modo de confidencia os diré que me siento un tanto "pionera", al comenzar  mi trayectoria laboral, fui una de las primeras mujeres que llegó a un departamento exclusivamente masculino en la empresa donde trabajo. De hecho, fui la única mujer durante al menos un par de años. Ahora, no hay ningún atisbo de aquellos días de antaño. 


Mis compañeros siempre me trataron con respeto y trabajamos en igualdad de condiciones.  Y estoy muy agradecida por todo lo que me enseñaron, tengo muy buenos recuerdos de aquella época.



A lo largo de la historia muchas mujeres lucharon por  la igualdad de derechos de la mujer,  sobre todo en el siglo XIX y XX. Para ellas mi recuerdo y mi pequeño homenaje.  Y para que hombres y mujeres hagamos del siglo XXI un tiempo de igualdad de género como derecho fundamental y esencial para el bienestar social. 





Hombres que me atan, me limitan,
que sólo sumisa me hacen hueco
en sus menguantes vidas, sus anchas camas
y en sus estrechas mentes.
Hombrecitos que se resisten
a mirarme guerrera y poderosa,
capaz de superarles en limpia competencia
sin trampa ni cartón.
Aquí vengo, hombrecitos,
a enseñar mis heridas entre estas cuatro letras
que superan barreras y alzan las alfombras
donde se esconde el miedo
a la alta nobleza de un juego limpio.
Aquí mis armas, aquí mi don de belleza.
Hombres de talla noble, exijo, porque nobleza doy.
Hombres, que no se midan subidos a pobres
pedestales que el barro de la historia les regaló,
quiero y quiero mucho y quiero bien.
Que llego tarde, cansada de esperar mi turno,
que llego lenta de saltar obstáculos,
pero llego cargada del implacable poder
de la paciente espera que me ha hecho fuerte
y alzada sobre mi justa lucha,
más bella que nunca el alma
que, quieran o no, compartimos.
Mi soledad, como aliada durante largas vidas,
es mi bandera ahora, más poderosa,
más llena de esperanza, al aire.
No me detengas que llego firme
y la elegí a ella por compañera.

Begoña Abad (El techo de los árboles)  

miércoles, 6 de marzo de 2019

Adelantándome...



Claudia Tremblay


“Tenemos la palabra  paternal y paternidad que derivan de  paterpadre, y maternal y maternidad, de matermadre, y no es lo mismo, ni mucho menos, lo paternal y lo maternal, ni la paternidad y la maternidad, es extraño que junto a  fraternal y  fraternidad,  de  fraterhermano, no tengamos sororal y sororidad, de sororhermana. (…) Se nos dirá que la sororidad equivaldría a la fraternidad, mas no lo creemos así. Como si en latín tuviese la hija un apelativo de raíz distinta que el de hijo, valdría la pena de distinguir entre las dos filialidades.” (…)

Miguel de Unamuno (Fragmento prólogo de La tía Tula)

martes, 5 de marzo de 2019

Martes de carnaval





Musa, la máscara apresta,
ensaya un aire jovial 
y goza y ríe en la fiesta 

del Carnaval. 

Rubén Darío (Fragmento Canción de carnaval)


No me gusta mucho el carnaval, la verdad, pero en esta ocasión, he participado de nervios, maquillaje, cartulinas y silicona.







Rubíes, esmeraldas y zafiros danzaron por las calles. 
¡Buen trabajo!