jueves, 25 de mayo de 2017

La voz de la lluvia





Y quién eres tú?, le dije al aguacero que caía
suavemente,
Y, cosa extraña, me dio la respuesta que así traduzco:



Soy el Poema de la Tierra, dijo la voz de la lluvia,
Eternamente me elevo impalpable desde la tierra y desde el mar sin fondo,
Hacia el cielo, de donde, formada vagamente,
cambiada del todo y, no obstante, la misma,
Desciendo a bañar sequías, átomos,
acumulaciones de polvo del globo,
Y siempre, de día y de noche, devuelvo la vida a mi
propio origen y lo purifico y lo hermoseo
(Porque la canción, brotando del lugar de su nacimiento, ya cumplida, errante,
Atendida o desdeñada, vuelve a su tiempo con el amor).

Walt Whitman




sábado, 20 de mayo de 2017

El CIELO II





MIRO PASAR LAS NUBES 




Desde los pizorros. Santuario de la Virgen de la Antigua. Infantes



¿Qué fue de aquel muchacho que yo fui,
de los días aquellos en que era
cierto o posible todo y toda cosa
se encontraba al alcance de mi mano?

Miro pasar las nubes que la tarde
va moviendo en el cielo. En apariencia,
nada ha cambiado, pero qué distinto
me descubro a mí mismo si contemplo 
en el espejo del papel al hombre
que ahora intenta escribir este poema.


Pasan las nubes, pasa el tiempo; pasa
la luz que del invierno por el cuarto
en el que escribo a solas. A lo lejos,
se oye el rumor del mundo. Late, aquí,
la realidad en silencio. Se diría
que es todo igual, más todo es diferente.
Y difícil. Y extraño. Ya no tengo
la juventud que tuve - o que soñé
que tuve -, aquella fe que mantenía
mi vida en vilo: tantas ilusiones.




Y muy despacio - y a la fuerza - aprendo
a ser el que ahora soy, a ir olvidándome
de lo que fuera mío y la corriente
del tiempo que me ha quitado.

Busco un poco
de paz, y, en esta nada, puedo acaso
decir que soy casi feliz. No pienso.
Acepto. Y vivo.



Pero a veces aún,
cuando miro las nubes que la tarde
va moviendo en el cielo lentamente,
me acuerdo de los días en que era
 cierto o posible todo y toda cosa
se encontraba al alcance de mi mano.

Y me pregunto con melancolía
que fue de aquel muchacho que yo fuí.

Eloy Sánchez Rosillo










miércoles, 17 de mayo de 2017

EL CIELO I


Huerto Calixto y Melibea. Salamanca


"El penetrante cielo azul se fundía con las flores blancas del frutal encima de nosotros, convirtiéndose todo en una misma superficie. El cielo salía por entre cada pétalo. Cuando lo miraba el tiempo suficiente, el fondo y el primer plano azul cambiaban de posición. Como si el cielo fuera una colcha azul de ganchillo sobre un fondo blanco." 




Historia de las abejas  Maja Lunde



"El azul estaba más lejos que el cielo, estaba detrás de todas las densidades, recubría el fondo del mundo. El cielo para mí, era esa estela de pura brillantez que atraviesa el azul, esa fusión fría más allá de cualquier color…



Foto desde el patio de mi casa


La luz caía del cielo en cataratas de pura transparencia, en trombas de silencio y quietud.


Atarceder Peguerinos. Ávila

El aire era azul, se cogía con la mano. Azul. El cielo era esa palpitación contínua de la brillantez de la luz."

El Amante Marguerite Duras




Cielo de Infantes


"… y en íntimo coloquio conmigo y con las cosas
que tan bien me acompañan
-mar y cielo, silencio, y esas nubes
que ensayan formas de mi fantasía-,
no lo podré pagar con nada nunca,…"

Eloy Sánchez Rosillo







domingo, 14 de mayo de 2017

SONETO



SONETO PARA UN HOMBRE QUE NO ENTIENDE POESÍA

¿Cómo puedo escribir una poesía
que la puedas leer y que la entiendas?
¿Cómo hablarte de efímeras calendas,
si tu pecho y tu sien viven al día?

¿Cómo darte razón de esta ambrosía?
¿Cómo hablarte de líricas moliendas,
si tu vino y tu pan son las prebendas
de una oscura y mortal filosofía?

¿Cómo darte la luz, darte el latido
de un milagro de amor amanecido
en la aurora feliz de un pensamiento?

¿Cómo puedo decir que estos rastrojos
son el oro del sol, si ven tus ojos
que son trigos de ayer, pasas al viento?

Rafael Simarro F. de Sevilla





domingo, 7 de mayo de 2017

El delantal




 

Cuando era niña, recuerdo que el delantal de mi abuela era siempre mi compañero de juegos. Con él puesto, ya podía yo imaginar cualquier cosa...


Hace tiempo que leí esta entrada en el blog de Clarissa, Con Claridad, El delantal,  



Hoy para festejar el día de la madre, he pensado traerlo aquí.






El Delantal
Versión de Celso Winter Soto

¿Quién inventó el delantal de las madres y las abuelas?  Desde nuestra memoria personal y más atrás, a través de la habilidad del fotógrafo o del pincel del artista, sabemos que esta prenda ha acompañado el quehacer de infinitas mujeres, valiéndose de él para los mas variados usos.  Evidentemente, la primera finalidad del delantal era proteger la ropa que estaba debajo, pero un poco de observación nos revela lo multifacética que podía llegar a ser esta simple pieza de vestir. 






El delantal era un refugio contra cualquier peligro. Una fortaleza inexpugnable cuando un miedo infantil acechaba. Las lágrimas, las caritas sucias y hasta las narices encontraban allí fiel acogida.

El delantal avivaba el fuego en la estufa, agarraba el asa del sartén caliente, traía los huevos desde el gallinero, las verduras desde la huerta y las frutas de la arboleda.  Llevaba el trigo a la hora de dar de comer a las aves del corral y volvía con los polluelos perdidos. 




 Cuan mágica varita, era capaz de dejar resplandecientes los muebles en un santiamén cuando alguna visita inesperada aparecía por el camino.  En los días de lavado se humedecía con lavazas y secaba las manos cansadas, que volaban a atender otra labor, siempre importante.  De su profundo bolsillo marsupial,  salía el pañuelo de pequeñas flores bordadas, el caramelo que premiaba el primer dibujo o la tarea terminada, las llaves que nadie mas encontraba, el pinche que sujetaba el cabello rebelde y la pomada que sanaba la rodilla lastimada.  El milagroso delantal sacaba del horno la lata repleta de galletas olorosas, las mismas que eran depositadas junto a la ventana, (prohibido comerlas calientes pues “hacen mal para la guatita”). 





Aquel delantal, de a poco, ha cedido su lugar, pero difícilmente se inventará algo de tan variados usos; llevando en sus pliegues los recuerdos de la infancia, los milagros cotidianos, las caricias filiales, las horas de cuentos junto a la lumbre, los desvelos junto a la cama del enfermo, el bordado en las noches de invierno y la canción de cuna.  



Si en algún rincón encontráis ese viejo delantal, ponedlo en lugar señero como un homenaje, un sencillo monumento a aquella mujer inolvidable...





Para practicar con mi máquina de coser, he cosido muchos delantales, no llevo la cuenta, pero es posible que sean más de cincuenta...



Y sigo practicando: hay que medir perfectamente, coser las aplicaciones, elegir telas y botones.

Delantal en construcción



También estoy aprendiendo a acolchar...


Delantal en construcción



Algún día lo terminaré...




¡FELIZ DÍA DE LA MADRE, FELICIDADES A TODAS LAS MADRES Y ABUELAS, Y ESPECIALMENTE A MI MADRE! 

jueves, 4 de mayo de 2017

MI ACTRIZ FAVORITA




Hoy Audrey Hepburn cumpliría años.

Es, quizás, la actriz que más me llama la atención.
Por su belleza, delicadeza, encanto, elegancia...





Y también, porque creo que era una buena persona.


 Una estrella que brilla con luz propia.

  
Sé que hay muchas blogueras que sienten fascinación por esta mujer:



Y el sábado me acorde de ellas cuando visité por segunda vez la exposición.

 


  Por cierto, me gustó tanto como la primera vez.





Las fotos no son buenas, las hice con el móvil y había mucha gente.

También me acordé de Celia.

 
 


Te amé de tantas maneras y de tantas formas,
de vida en vida, de época en época,
Siempre…

Mi corazón hechizado,
hizo una y otra vez un collar de canciones
que tomaste como un regalo
y usaste alrededor de tu cuello,
a tu modo y de tantas formas,
de vida en vida, de época en época,
Siempre…


(Rabindranath Tagore)